General

Un hecho inédito para España

30 Octubre 2017

Madrid tendrá seguramente dificultades para asumir los cargos y preparar las elecciones; los sectores independentistas probablemente vuelvan a las calles y el líder catalán Puigdemont podría ser acusado del delito de rebelión.
El gobierno de Mariano Rajoy no dudó en destituir al Ejecutivo catalán de Carles Puigdemont y convocar a elecciones autonómicas para el 21 de diciembre con el objetivo de frenar el plan independentista. Los casi dos meses que faltan hasta entonces plantean una serie de interrogantes en un contexto por demás inédito para España. Una de las cuestiones a develar tiene que ver con la forma en que se implementa exactamente el traspaso de funciones a Madrid. El cese del gobierno de Puigdemont se hizo efectivo el sábado con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Desde entonces, Rajoy asumió el cargo de jefe del Gobierno catalán, aunque delegó esa función en su número dos, Soraya Sáenz de Santamaría, un peso pesado en el gobierno del Partido Popular. Los consejeros de Puigdemont serán reemplazados por los respectivos ministros del gobierno español. No se sabe, por el momento, cuántos políticos y funcionarios tendrán que desplazarse de Madrid a Barcelona en el marco de la intervención.
Otra de las claves a develar es si Puigdemont y sus colaboradores sustituidos están en condiciones de resistirse. En su primera reacción, Puigdemont llamó el sábado a sus seguidores a practicar una oposición pacífica y cívica contra la intervención. Su hasta ahora vicepresidente, Oriol Junqueras, escribió ayer, en el diario El Punt Avui, que, para los separatistas, su gbierno no fue destituido y sigue al mando. Sin embargo, no se espera que los políticos ofrezcan resistencia física a las medidas. Algunos medios adelantaron incluso que muchos consejeros se preparan para entregar sus oficinas hoy. En caso contrario, podrían ser acusados de usurpación de funciones.
¿Entonces, Madrid podrá asumir los cargos y preparar las elecciones sin problemas? Posiblemente, no. El gobierno regional catalán tiene casi 110.000 funcionarios públicos en Barcelona y 90.000 empleados, muchos de ellos independentistas. Además, 787 de los 948 alcaldes de Cataluña forman parte de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). Esther Jaén, periodista y escritora catalana que conoce bien la región, advirtió que la preparación de los comicios será “un absoluto desastre”. Madrid avisó ya que los funcionarios rebeldes serán destituidos.
¿Y qué ocurre con los cientos de miles de partidarios de la independencia? Diversos analistas y organizadores alertan del riesgo de incidentes y disturbios en las próximas semanas. A pesar de las advertencias, el fin de semana, en contra de lo temido, transcurrió sin problemas y no hubo siquiera marchas aisladas de protesta. Tampoco hay convocatorias para los próximos días. En todo caso, se da por hecho que los sectores independentistas volverán a las calles.
¿Y qué consecuencias tiene la situación para los políticos catalanes? En principio y a simple vista, no se observa ninguna salida de tono drástico. Si bien los consejeros destituidos perdieron sus guardaespaldas, todos los diputados seguirán cobrando hasta la constitución del nuevo Parlamento que salga de las próximas elecciones. El dinero es transferido por Madrid, debido a que Rajoy tomó también el control de las finanzas catalanas. También los legisladores independentistas en el Congreso de los Diputados en Madrid mantienen su acta y su sueldo, pese a que consideran que forman parte de una “república independiente” desde el viernes.
¿Qué impacto social tendrá la intervención de Madrid en la región? Reducido, en parte, porque la escalada de tensión por el proceso soberanista lleva semanas lastrando la convivencia. Compañeros de trabajo, amigos y familias quedaron divididos por la situación. “He perdido amigos que tenía desde la infancia”, confió Pedro, un abogado catalán. Muchos esperan que la vuelta a la normalidad con los comicios ayude a la reconciliación.
¿Participarán los partidos independentistas en las elecciones del 21 de diciembre? Esa sigue siendo una de las grandes incógnitas. El plazo para inscribir candidatos y partidos participantes finaliza el 18 de noviembre. Aunque en un principio se especuló con que pudieran boicotear las elecciones, ayer hubo señales de que no descartan participar. ¿Volverá a ser candidato Puigdemont? En contra de lo que se llegó a pensar, Madrid no impedirá una candidatura del “president” destituido, siempre que no esté en prisión: el político de 54 años podría ser acusado y detenido hoy mismo por haber cometido el presunto delito de rebelión, que la justicia española castiga con hasta 30 años de cárcel.