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Más de mil refugiados no pueden reasentarse en otros países por tener estudios universitarios

por Desinformémonos, 23-9-2016
A más de mil refugiados sirios en Turquía se les negó un reasentamiento en Estados Unidos y otros países por tener estudios universitarios, a pesar de ya haber tenido aprobados sus permisos, los cuales fueron bloqueados por las autoridades días antes de las fechas de partida.

“Creemos que los refugiados en situación más vulnerable deben recibir ayuda antes que los demás”, justificó un funcionario turco. Ante la declaración, los afectados cuestionaron si el nivel de vulnerabilidad se puede establecer en relación al nivel de estudios.

Una pareja víctima de la decisión de las autoridades turcas es la de Loreen y Shero, quienes desde el 2004 solicitaron reasentamiento en Estados Unidos junto con sus tres hijos, luego de que su hogar quedara destruido por los combates en Alepo. Después de casi dos años de largos procesos, con inspecciones de seguridad y entrevistas con funcionarios estadounidenses, en febrero del 2016, Estados Unidos aceptó el pedido de la familia y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pagó los billetes de avión con destino a Chicago para el 31 de mayo.

Felices por la noticia, la familia puso en venta sus muebles, dejó el piso que alquilaban y se mudó a uno en Turquía para pasar las últimas semanas en el continente. Pero cuatro días antes de la fecha de partida, Shero fue a confirmar los permisos de salida del país con las autoridades turcas, y se los denegaron. Luego de varias consultas, Naciones Unidas confirmó a la familia que Turquía había bloqueado la salida porque Loreen tenía estudios universitarios. Ahora, ninguno de los padres tiene permiso de trabajar en territorio turco, por lo que ambos hacen trabajo manual ilegal por la mitad del salario mínimo para sobrevivir en Turquía.

Otras familias sufrieron por el mismo motivo, tal como Heba, junto con su marido y su hija, a quienes se les denegaron los permisos porque ella estudió literatura inglesa en la Universidad de Alepo.

“No somos felices en Turquía, no tenemos ningún derecho. No podemos irnos. Mi esposo no tiene permiso de trabajo. Mi hija estuvo enferma, tenía mucha fiebre, fuimos al hospital local y no la quisieron atender. Hace un tiempo también fuimos al hospital porque yo me encontraba muy mareada y tampoco me recibieron ni dejaron que un médico me vea”, lamentó.

Funcionarios de Naciones Unidas indicó que unos 5 mil sirios están en esta misma situación, pero ningún funcionario turco, ni estadounidense ni de otras organizaciones confirmaron la cifra.

Los afectados, por la desesperación, aseguraron que si no se resuelve su solicitud optarán por partir en patera hasta las costas europeas, como los demás refugiados y migrantes que arriesgan su vida para huir de la violencia.

*Los nombres escritos son ficticios por razones de seguridad.

Con información de The Guardian